Realidad Onírica


Nueva vida
agosto 9, 2008, 10:35 pm
Filed under: Microrrelatos, Narrativa

Amaneció sentada en el banco de su jardín, con la ropa mojada por el rocío de la noche, los pies descalzos y fríos y el pelo desaliñado. No recordaba con claridad por qué no habia entrado en casa para dormir ni que hacía allí sentada. La verja permanecía entreabierta y el sol pasaba por cada recoveco hasta reflejarse en la hierba fresca. “Hacía un día maravilloso” pensó, como intentando volver a la normalidad, pretendiendo darle carácter lógico a lo que le había pasado. Estaba desconcertada pero se decidió a levantarse y ponerse en marcha para tomar un café y una tostada y recoger un poco. No pudo, sus piernas no le respondieron. Se le hacía difícil acostumbrarse a su nueva vida, ya no se acordaba del accidente que había tenido la semana pasada. Miró hacia su izquierda y apreció su silla de ruedas al lado del banco.

ÁngelaAlonsoMoreno

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Hiperbreves
agosto 6, 2008, 12:39 am
Filed under: Microrrelatos, Narrativa, Poesía, Reflexiones

Optimismo

Ayer lloré…

pero he decidido que ya no, si, eso es, ya no voy a llorar nunca más.


Se acabó el picar cebolla en esta casa.

Conciencias marchitas

En la isla de los melocotones podridos

podridos están los corazones

no caben sonrisas

ni tampoco cítricos.

Protección solar

Dices que tu vida te ahoga, que estás agotada y que al final terminas “quemada”…

pues no vamos más a la playa y listo.

Para los desamores, cambio climático.

Cada vez que salga el sol piensa en él,

verás que pronto lo olvidas.

Ángela Alonso Moreno



Literatura compartida
abril 20, 2008, 12:04 pm
Filed under: Narrativa

Leí un artículo en una revista sobre páginas de literatura compartida, es decir, que uno empieza un relato o poesía y entre varias personas lo van construyendo. Se me ocurrió que podíamos hacer algo así aquí, a ver que os sugieren estas lineas para seguir escribiendo:

-Eternamente tuyo- susurraba casi sin sentido Carolina, como una frase de una carta que le había impactado, como unas últimas palabras grabadas en su mente dichas por su amante antes de fenecer, quizás una grabación de un anhelo de aquel pasado…

(…)



Castelao
noviembre 20, 2007, 11:41 pm
Filed under: Narrativa


SE EU FOSE AUTOR

Se eu fose autor escribiría unha peza en dous lances. A obriña duraría dez minutos nada máis.

LANCE PRIMERO

Érguese o pano e aparece unha corte aldeán. Enriba do estrume hai unha vaca morta. Ó redor da vaca hai unha vella velliña, unha muller avellentada, unha moza garrida, dúas rapaciñas bonitas, un vello petrucio e tres nenos loiros. Todos choran a fío i enxoitan os ollos coas mans. Todos fan o pranto e din cousas tristes que fan rir, ditos paifocos de xentes labregas, angurentas e cobizosas, que pensan que a morte dunha vaca é unha gran desgracia. 0 pranto debe ter unha gracia choqueira, para que estoupen da risa os de “patio de butacas”.

E cando se fartan de ri-los señoritos, baixará o pano.

Se eu fose autorLANCE SEGUNDO

Érguese o pano e aparece un estrado elegante, adobiado con moito señorío. Enriba dunha mesa de pés ferrados de bronce, hai unha bandexa de prata, enriba da bandexa hai unha almofada de damasco, enriba da almofada hai unha cadeliña morta. A cadela morta semellará unha folerpa de neve. Ó seu redor chora unha fidalgona e dúas fidalguiñas novas. Todas elas fan 0 pranto i enxoitan as bágoas con paniños de encaixe. Todas van dicindo, unha a unha, gas mesmas parvadas que dixeron os labregos diante da vaca morta, ditos tristes que fan rir, porque a morte dunha cadela non é Para tanto.

E cando a xente do galiñeiro se farte de rir a cachón, baixará o pano moi amodiño.

Castelao



Microrelato
noviembre 11, 2007, 11:57 pm
Filed under: Microrrelatos, Narrativa

La muerte de mi esposa

 

 

Llegó el momento de las visitas. Maquillaron mi rostro para darle el toque de viveza que la palidez había menguado, me pusieron mi mejor traje, que llevaba esperando en el armario desde hace años, esperando un motivo para vestirlo…Me venía un poco grande, pero no dejaba de estar elegante.

La gente comenzó a desfilar por donde yo me había acomododado, me miraban, suspiraban, me cogían la mano y las lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos…por aquí pasó casi toda la familia…el tío Andrés, el primo Luís, la tita Lola, sus hijos Juan y Roberto y su novia, la abuela María Rosa y el abuelo Enrique… Nunca había visto a tantas personas queridas juntas, “es una pena que solo nos reunamos en ocasiones como estas” repetía mi sobrina…

Un molesto llanto inundaba la sala, era mi hija Lourdes, la pobre, se nos iba a casar la semana que viene, han aplazado la boda y todo, es lógico, después de esta pérdida está destrozada…su madre siempre ha sido su mejor amiga.

Quise levantarme y darle un fuerte abrazo para consolarla, pero ninguna extremidad de mi cuerpo respondió. En ese momento Encarna, mi esposa, entró vestida de negro en la sala.



Aplastamiento de las gotas. Julio Cortázar
octubre 14, 2007, 12:36 am
Filed under: Microrrelatos, Narrativa

 

 

 

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

Julio Cortázar



Amor caduca
septiembre 30, 2007, 12:04 pm
Filed under: Microrrelatos, Narrativa

Otro de mis microrrelatillos…

 

 

Amor caduca”

-Gracias por todo la vida que me has dado desde que estás conmigo.
Gracias por ese brillo especial que le das a mis días, antes eran tan
tristes, tan monótonos...
Es poco agradecerte lo que has hecho por mí, yo lo he intentando todo para salvar lo nuestro, de verdad, siempre intenté poner las cosas claras dándote más luz, cambiándote de ambientes, incluso comprándote nuevos productos de esos que tanto te gustan, te pones tan guapa cuando los usas...me encantaba la manera que tenías de devolverme esos detalles...
Todas esas noches observando tu perfección mientras dormías, cuando
dejábamos la ventana entreabierta y la luz de la luna se reflejaba en tu
piel...
Ahora ya estás cansada, lo sé, entiendo que te hayas aburrido de mí todos
estos años, quizás debería haber tenido más detalles contigo...no sé, alguna
que otra flor de vez en cuando alegraría la cocina, ya que allí solías pasar todo
el día, tú eras la reina...

De esta manera Enrique se despedía de su querida Azalea, mientras la tiraba
al cubo de residuos orgánicos:

-Ninguna otra planta cubrirá tu lugar.