Realidad Onírica


Segundo piso
septiembre 20, 2010, 1:28 pm
Filed under: Microrrelatos

Felicidad, que buen título para un poema, se decía Marián dentro de su bañera llena de esponjosa espuma blanca y olor a moras. Entre el vaho del espejo se podía reflejar con dificultad el rostro relajado de Marián, ligeramente enrojecido por el calor del baño. Ese era uno de sus momentos más preciados después de un día duro y cansado en el bar donde trabajaba. A Marían le gustaba su monotonía, su soledad, su esencia de olor a moras y el cacao caliente que cenaba cada noche. Su felicidad se resumía a pequeñas cosas que le hacían sentir bien, como por ejemplo que un peculiar y habitual cliente que estrenaba corbata cada mañana, le dedicase un poema así titulado: Felicidad.

Ángela Alonso Moreno

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1 comentario so far
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Muy rollo Amelie Poulain. 🙂
Qué tal, Angeluna!
Vuelvo al ruedo y con fuerza y sangre nueva.

Comentario por nubedetinta




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