Realidad Onírica


Primer piso
septiembre 14, 2010, 12:22 pm
Filed under: Microrrelatos

Plácido era el nombre de aquel hombre con sonrisa embadurnada y mirada aferrada a un rostro conocido por todo el barrio, un rostro plácido y sereno. Cada mañana se levantaba con los gemidos del violín del hijo de un vecino que intentaba aprender a tocarlo, se despertaba sobresaltado pero siempre con su gesto plácido. Se afeitaba a cuchilla mientras que el café se iba haciendo. Empleaba diez minutos en escoger corbata, pues su armario estaba inundado por estas prendas que había heredado de su padre, que era viajante. Hoy escogió una azul marina con topos blancos, metáforas de la vida o simple coincidencia pues hoy Plácido había estado pensando en que no era otra cosa que un lunar más entre la sociedad, que pasaba desapercibido ante el mundo pero que era reconocido entre sus vecinos. Plácido no pedía nada más, era feliz recorriendo cada mañana los comercios y bares del barrio, saludando a sus vecinos con su afable tono de voz  y su corbata matutina.

Ángela Alonso Moreno

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1 comentario so far
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Buen relato. Parece uno de esos que le dejan a cada uno hacer su propia continuación.
Esta tarde, por fin, fui a ver la autopsia educativa que hicisteis y quedé encantado. Próximamente colgaré algo sobre ella en xiztoria.
Buen curso.

Comentario por julian




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