
Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.
4 comentarios hasta ahora
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Hola cielito.
Es bonito el texto, me gusta la forma de describir como va cayendo la gota al suelo.
Te quiero princesa.
Comentario por Daniel octubre 14, 2007 @ 12:46 amUn biquiño
Sí, el textillo tiene lo suyo, eh? Esa manera tan peculiar de explicar, describir, expresar y comparar me ha gustado.
En fin, que hace mucho que no habia comentado.
P.D. La foto también me gusta mucho. El efecto (y la lluvia en sí) del agua, me encanta.
Muchos besos ^^
Comentario por Carolina octubre 14, 2007 @ 12:39 pmpreciosa descripción de la caida de una gota
Comentario por Akematon julio 1, 2008 @ 12:38 pmA Cortázar lo había leído, pero a ésa foto nunca antes visto… genial!!
Comentario por eugenia enero 4, 2010 @ 4:49 am